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Menos credibilidad y mas crisis
La Nacion
June 30, 2008
Por Aldo Abram
En un trabajo recientemente presentado por el CIIMA-Eseade en la V Cumbre Financiera de Latinfinance, planteamos dos preocupaciones sobre el futuro del pa s. Una referida a un tema de amplia discusion, la inflacion, y, la otra, la posibilidad de un escenario futuro con dificultades para conseguir los recursos para el pago de la deuda publica, que resulto algo mas novedosa y levanto mucha mas polvareda.
Algunos creyeron ver el origen de nuestra advertencia en los actuales niveles de la deuda publica que superan los de 2001, tanto en terminos de dolares corrientes como respecto del producto bruto interno (PBI). Sin embargo, la realidad es que no implica un riesgo en el corto plazo; aunque es preocupante que este creciendo nuevamente. En el canje de t tulos en cesacion de pagos y a los que los aceptaron, se les entregaron cuasi compulsivamente papeles con baj simas tasas de interes y enormes quitas de capital, que, ademas, dejamos para que los paguen nuestros hijos. Por lo tanto, la necesidad futura de colocar deuda en los mercados voluntarios no parece exuberante. Alrededor de US$ 3000 millones este ano y entre US$ 8000 y 10.000 millones en cada uno de los proximos dos.
Un primer problema es que el Estado argentino no cuenta con financiamiento externo, ya que mantiene, en cesacion de pagos y sin negociacion encaminada, a los tenedores de bonos en default que no participaron en el canje y a la deuda con el Club de Par s. Al Gobierno esto no parece preocuparle, ya que se conforma con lo que le pueda prestar el presidente venezolano, Hugo Chavez, y con los recursos disponibles en el mercado local. Sin embargo, s es un problema para el sector privado, que pierde posibilidades de financiamiento y de inversion, debido a que somos un pa s que no muestra intencion alguna de cumplir sus compromisos.
Lamentablemente, los argentinos vivimos la ficcion de que esta perdida de credibilidad no era importante. Esto sucedio porque los costos fueron tapados por un "tsunami" de liquidez internacional, que incentivo a los especuladores a colocar su dinero en pa ses riesgosos para obtener algo mas de rendimiento. No obstante, la verdadera magnitud de este tipo de desastres recien se puede evaluar una vez que las aguas se retiran y eso es lo que empezo a suceder el ano pasado, impulsando la percepcion de riesgoso de nuestro pa s, que no hizo ningun esfuerzo para dejar de serlo. En tanto, podemos observar la situacion inversa en los casos de Brasil, Uruguay y Peru.
Nuestra preocupacion se incremento al observar la evolucion de la confianza de la gente en el Gobierno (ver grafico) en los ultimos meses. Si bien nosotros usamos el ndice de la Universidad Di Tella, otras encuestas de imagen presidencial muestran la misma tendencia. El final del mandato de Nestor Kirchner estuvo signado por una merma moderada hasta la victoria electoral de Cristina Fernandez de Kirchner, cuando empieza a recuperarse.
Esta mejora dura hasta enero y luego se revierte, para profundizar la ca da, a partir del conflicto con el sector agropecuario.
Si bien se parte de niveles altos, suponiendo que siguen deteriorandose a una tasa promedio similar a la observada desde febrero, la opinion general sobre la capacidad de gestion oficial llegar a, a mas tardar a principios del ano entrante, a niveles similares a los de fines de 2001. En el per odo final de la presidencia de Fernando de la Rua, los argentinos aprendimos que la palabra credito viene de credibilidad y que, si esta ultima desaparece, con ella lo hace el financiamiento disponible para el gobierno y para el resto de la econom a.
Es cierto que, dados los montos de vencimientos futuros, el Gobierno podr a utilizar las reservas del Banco Central para cubrir sus necesidades financieras. Sin embargo, no ser a riesgoso agitar la soga en la casa del ahorcado? En estos momentos, la autoridad monetaria esta lidiando con el temor de la gente que retira sus depositos de los bancos y cambia sus pesos por dolares. Si la perdida de confianza en el Gobierno se profundizara, tambien lo har a el miedo a una crisis. Por ende, mostrar que las divisas del Central se utilizan para ayudar al Gobierno y no para defender el valor de la moneda incentivara la corrida cambiaria y financiera, en una sociedad sensibilizada.
Ademas, ante la percepcion de incertidumbre y de tasas de inflacion crecientes, la gente comenzo a reducir su demanda real de pesos. Por lo tanto, la confrontacion con el campo es uno de los factores que ayudan a impulsar la inflacion. Esto obliga al Banco Central a bajar aun mas el ritmo de emision de pesos para lograr la misma merma de la suba de precios, disminuyendo sus posibilidades de sostener el tipo de cambio.
Vale aclarar que consideramos que fue buena la decision de priorizar combatir decididamente las expectativas de devaluacion y salir a defender el valor del peso vendiendo reservas. No hay que olvidarse de que los argentinos "se quemaron con leche, por eso, ven una vaca y lloran"; lo que nos recuerda nuevamente recomendar que se resuelva pronto el conflicto con el campo.
Enormes riesgos
Como vemos, son enormes los riesgos de sostener esta situacion de confrontacion, en lo economico y en lo pol tico. Por ello, es una muy buena noticia que la Presidenta haya decidido enviar el tema de las retenciones moviles al Congreso, dandole al problema un carril institucional de solucion. La Presidenta declaro que esta decision implicaba darles "mas democracia" a los argentinos, pero en realidad significaba darles "mas republica".
Esto ultimo es lo que nos hace falta, ya que, desde 1983, en la Argentina, la democracia se ha consolidado plenamente. Si desde un principio los impuestos a las exportaciones se hubieran decidido en el Congreso, como manda la Constitucion nacional, dif cilmente hubieramos llegado a este conflicto. En democracia, siempre, la solucion a los problemas es mas republica y mas calidad institucional. Esperemos que los argentinos aprendamos a valorarlas luego de esta triste experiencia.
El CIIMA-Eseade anualmente elabora un ndice que mide la calidad institucional para 192 pa ses y, en el de 2008, la Argentina se ubico en la posicion 103, perdiendo seis lugares para igual listado de naciones. En tanto, en el mismo per odo, entre 20 pa ses de America latina, pasamos del lugar 9 al 11.
En el mundo es cada vez mas la gente que se da cuenta de que, si quiere mejorar sus derechos y su calidad de vida, tiene que asumir sus responsabilidades c vicas exigiendo a sus pol ticos que asuman el rol para el que fueron votados, que respeten las instituciones y los l mites que estas les fijan para el ejercicio de sus funciones. Por ello, mientras los argentinos no lo comprendamos, seguiremos perdiendo posiciones y profundizando nuestra historia de frustraciones.
El autor es director del centro de investigaciones del Ciima/Eseade.
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