Cristina negó que la inflación alcance el 25%y puso en duda los datos de Estados Unidos

El Cronista

Por Noelia Barral Grigera
Jueves, 27 de septiembre, 2012

“Si realmente la inflación fuera del 25%, el país estallaría por los aires.” Desde Washington, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner finalmente habló sobre la inflación en la Argentina y ensayó una enfática defensa del Indec. Muy distendida, aseguró ayer que “la realidad económica” del país “choca con los índices que propone la oposición” y sugirió que incluso en Estados Unidos no son confiables las mediciones de variación de precios.

 

Las definiciones de la jefa de Estado llegaron a partir de las preguntas de varios alumnos de la Universidad de Georgetown, donde Cristina inauguró una cátedra sobre la Argentina. En ese escenario volvió a cuestionar con dureza al Fondo Monetario Internacional (FMI) y reiteró sus dichos del lunes sobre las protestas contra su gestión: “Es imposible desde el Gobierno contentar al 100% de la población con las medidas que se toman. Sobre todo cuando esas medidas afectan a sectores privilegiados.”

 

“En su país dijeron que una persona puede comer por seis pesos y mucha gente asegura que no es así, ¿cuál es su respuesta para ellos?,” le preguntó Nicole, una estudiante de primer año. Cristina no se inmutó. “Lo de los seis pesos fue absolutamente desmentido. Es una pena que no hayas podido acceder a la información veraz,” comenzó a responder. Inmediatamente, y demostrando que estaba preparada para la ocasión, exhibió la impresión de una nota de El Cronista, resaltando que el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri - a quien definió como “uno de los principales opositores”  - estimó una inflación del 10,8% para el año próximo en su proyecto de ley de Presupuesto.

“Esto no te va a llegar nunca, seguramente,” le dijo a la estudiante, antes de preguntar en forma retórica: “”Si realmente la inflación fuera del 25%, ¿cómo creció la economía 8,9% el año pasado? Me encantaría Nicole invitarte a Buenos Aires y que veas los shoppings llenos. Si realmente fueran esos los números de inflación, el país estallaría por los aires,” sostuvo.

“Donde hay un crecimiento muy alto, hay un cierto grado de inflación. Pero no las cifras inconsistentes y absurdas que algunos publican,” sostuvo.

En su defensa de las cifras del Indec, tampoco se salvó el gobierno de Barack Obama. “¿Realmente todos ustedes creen que el costo de vida en los Estados Unidos crece el 2% anual?,” preguntó luego de consultar con la moderadora el nivel inflacionario de ese país. “Realmente,” siguió, “¿cuánto se les incrementa la cuota de la Universidad, los pasajes?,” preguntó logrando carcajadas cómplices en el auditorio. “Hay un ensañamiento con la Argentina,: concluyó.

Durante su discurso previo tampoco se privó de cuestionar al país del norte. Recordó la campaña del ex embajador Spruille Braden contra el ex presidente Juan Perón. “Sí, esas cosas pasaban. Hoy, si se hacen, se hacen más disimuladamente”, ironizó antes de contar “un chiste,” según definió. “El único lugar en América donde no hay golpes es en Estados Unidos, y eso es porque no hay ninguna embajada americana,” soltó. Enseguida, matizó el comentario valorando la intervención de ese país para que la última dictadura libere detenidos desaparecidos.

Las seis preguntas que la Presidenta respondió durante una hora (luego de un discurso previo de 45 minutos) fueron todas realizadas por estudiantes de Georgetown e incluyeron otros temas, como su relación con los medios en el país; su visión sobre la Venezuela de Hugo Chávez y cuestiones de política internacional.

Además, Cristina volvió a cargar contra el FMI, al que acusó de tener “una postura absolutamente de oposición a la Argentina”; consideró que a su titular, Christine Lagarde, “le han cometido algún foul, algún penal en Grecia”; cuestionó el proceso privatizador de los ‘90; denostó la convertibilidad; exaltó que el país está pagando “puntualmente” sus deudas “sin acceso al mercado de capitales”; y observó que la economía argentina es “culturalmente dependiente del dólar.” También exaltó brevemente al movimiento obrero sindicalizado que, señaló, le permitió al país “tener la mejor distribución del ingreso de Latinoamérica, se mida como se mida.”